La investigación reciente sobre el levantamiento posglacial de la Antártida indica que el continente está emerger del océano, similar a una esponja que se libera de su pesada carga. Este fenómeno alarmante no solo significa que la Antártida está perdiendo peso debido al deshielo, sino que también podría tener consecuencias significativas para las costas del mundo, donde casi 700 millones de personas residen.
El hielo antártico es crucial, ya que su fusión influye en el nivel del mar. Según el estudio, el levantamiento de la tierra podría reducir hasta un 40% la contribución del continente al aumento del nivel del mar, dependiendo de nuestras políticas sobre el uso de combustibles fósiles y su impacto en el clima global.
“Dada la magnitud del calentamiento global, es vital comprender cómo el derretimiento del ice se traduce en cambios en el nivel del mar al menos durante las próximas décadas”, dijo Natalya Gómez, glacióloga en la Universidad McGill, enfatizando la necesidad urgente de abordar este problema y la importancia de las decisiones que tomamos ahora.
En el estudio, se examinaron datos sísmicos que revelaron que el manto de la tierra debajo de la capa de hielo anártica está sorprendentemente blando en áreas claves, lo que provoca un aumento significativo de la tierra. La deformación y el notable rebote de este manto están contribuyendo al fenómeno del levantamiento.
Gómez y su equipo utilizaron simulaciones para estudiar las proyecciones de aumento del nivel del mar bajo diferentes escenarios de emisiones. El impacto podría ser devastador, con un aumento del nivel del mar estimado en hasta 19.5 metros para el año 2500 en el peor de los casos.
Un hecho aterrador es que esta situación podría dar lugar a unos costos billonarios, afectando severamente a las comunidades costeras. Por ello, resulta crucial dotar de políticas que atiendan el cambio climático y sus efectos en el aumento del nivel del mar para prevenir que las ciudades costeras se vean sumergidas.
“El aumento del nivel del mar no es solo una cuestión de ciencia; es una cuestión de justicia social y económica. Las naciones que menos contribuyen a las emisiones de gases de efecto invernadero son las que más sufren sus consecuencias”, agregó Rob DeConto, glaciólogo de la Universidad de Massachusetts, resaltando la urgent necesidad de actuar.
Con numerosas proyecciones y modelos, se debe adoptar un enfoque responsable en cuanto a la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero.
Por lo tanto, es vital entender que el futuro de nuestras costas está en manos de cada uno de nosotros y que debemos actuar entorno a esta crisis climática global.
En resumen, la investigación pone en primer plano la necesidad de un cambio en nuestra conducta y decisiones hacia un ecosistema más estable y sostenible. Si no se toman medidas adecuadas, los efectos de la fusión del hielo de la Antártida, junto con el levantamiento del terreno, podrían ser enormemente perjudiciales para el futuro del planeta nuestro hogar.