La Universidad de Mississippi ha comenzado una investigación sobre la conducta de los estudiantes tras la denuncia de acciones hostiles y connotaciones racistas durante una reciente protesta en su campus. El incidente tuvo lugar la semana pasada y ha generado una respuesta considerable entre la comunidad universitaria.
Durante la manifestación, videos que circularon en las redes sociales mostraron enfrentamientos entre manifestantes pro palestinos y un grupo más grande de contramanifestantes. La situación se tornó tensa cuando, en uno de los vídeos, se observó cómo una mujer negra y un grupo de contramanifestantes blancos intercambiaban gritos. Uno de los hombres en la multitud, en un acto de burla, imitó los sonidos y el baile de un mono hacia ella, mientras otros gritaban: “¡Enciérrenla!”.
En respuesta a estos comportamientos, el rector de la universidad, Glenn Boyce, envió una carta a estudiantes y profesores en la que expresó su preocupación, reconociendo que algunas de las declaraciones efectuadas durante la protesta fueron ofensivas, hirientes e inaceptables. Boyce anunció la apertura de una investigación para averiguar si se justificaban más acciones disciplinarias.
📾 La Universidad de Mississippi toma en serio el respeto y la dignidad de todos sus estudiantes. En su carta, Boyce enfatizó que la diversidad es un pilar fundamental de la comunidad universitaria y que la institución trabaja incansablemente para fomentar un entorno de inclusión y respeto.
A menudo, incidentes como este son inciertos recordatorios de los desafíos históricos que enfrenta la universidad. La Universidad de Mississippi ha estado tratando de superar su pasado relacionado con el racismo, el cual ha marcado la cultura y la identidad del campus a lo largo de los años. Un cambio reciente notable fue la decisión de la universidad de prohibir símbolos confederados que alguna vez se asociaron con el orgullo escolar.
“Los comportamientos y comentarios que degradan a las personas por su raza u origen étnico marginan y socavan los valores fundamentales de una sociedad civil y segura”, afirmó Boyce en su comunicación, reafirmando el compromiso de la universidad por un entorno seguro para todos.
Además, la fraternidad Phi Delta Theta indicó que ha expulsado a un miembro de su capítulo en Mississippi que fue video grabado realizando acciones racistas. La fraternidad afirmó que sus valores son incompatibles con tales comportamientos y que actuaron de inmediato para abordar la situación.
Líderes estudiantiles también expresaron su indignación y apoyo a todas las víctimas de hostigamiento. En una carta abierta, condenaron los comentarios y comportamientos ocurridos durante la protesta como claramente fuera de la norma y ajenos a los valores universitarios preciados por la comunidad.
El rector concluyó su mensaje asegurando que la universidad no tomará el comportamiento inaceptable de unos pocos como un reflejo de la comunidad en su totalidad. La respuesta de la universidad ha sido mayor que la mera declaración: se están tomando medidas para desafiar y cambiar la cultura del campus hacia una mayor inclusión y respeto.
En resumen, la Universidad de Mississippi se encuentra en un proceso de reflexión y acción tras este incidente. La forma en que manejen esta situación será esencial para sentar las bases de un futuro más positivo y diverso dentro de la institución.