Las Tierras Altas de Lesoto en el sur de África, ubicadas en la meseta central de la Gran Escarpa, han sido objeto de un intrigante estudio del que han surgido importantes descubrimientos. Un equipo de investigadores, liderado por la Universidad de Southampton, ha desvelado cómo la desintegración de los continentes puede provocar olas profundas en la tierra, contribuyendo al surgimiento de características topográficas como escarpes y mesetas.
El estudio, publicado en la revista Naturaleza, se centra en las fuerzas tectónicas globales que han dado forma a la Tierra durante cientos de millones de años. Estas fuerzas, al romper la corteza terrestre, generan poderosas ondas sísmicas que pueden elevar la superficie de los continentes hasta más de un kilómetro.

Los Secretos de los Escarpes y Mesetas
Este trabajo ayuda a resolver el misterio de cómo se forman y conectan algunos de los accidentes geográficos más impresionantes de la Tierra, como los grandes escarpes. “Los geólogos han sospechado que estos escarpes se forman cuando los continentes se fracturan y separan. Sin embargo, la razón por la que las partes internas de los continentes también se elevan ha sido más difícil de explicar”, afirma Tom Gernon, autor principal del estudio.
El equipo también descubrió que las ondas tectónicas no solo afectan a los límites de las placas, sino que los efectos se pueden sentir en las áreas interiores, lejos de donde se produce la fractura.

Modelo del Proceso Tectónico
Basándose en simulaciones realizadas, el equipo encontró que el proceso por el cual ocurre la fractura de los continentes se asemeja a una ola que se desplaza a través del manto terrestre, generando un feedback que impacta en la topografía de la superficie. Este descubrimiento reafirma la idea de que fenómenos tectónicos que parecen localizados pueden tener repercusiones profundas y de largo alcance en el paisaje.
“Es como si un globo aerostático perdiera peso para elevarse más; la pérdida de masa continental permite que esta parte de la corteza se eleve aún más. Esto se conoce como isostasia”, explica el profesor Sascha Brune. Este mismo mecanismo influencia profundamente el clima y la biodiversidad de las regiones afectadas.
Consecuencias y Futuras Investigaciones
Los hallazgos del estudio sugieren que la interacción entre el movimiento de las placas tectónicas y los procesos de erosión son más complejos y están interconectados de lo que se creía anteriormente. “La stabilización de las partes interiores de los continentes no se trata solo de un fenómeno local, sino que está relacionado con transformaciones globales que afectan cómo vivimos y cómo nos relacionamos con nuestro entorno”, añade el profesor Gernon.
Este avance abre nuevas vías de investigación sobre los procesos tectónicos y su influencia en el medio ambiente, planteando preguntas adicionales sobre cómo estos fenómenos podrían estar vinculados a la variabilidad climática a través de los tiempos geológicos. Las futuras investigaciones, sin duda, se centrarán en los detalles de las interacciones entre la superficie y los procesos internos de la Tierra.
En Resumen
- Estudio liderado por la Universidad de Southampton.
- Investigaciones sobre fuerzas tectónicas y sus efectos a largo plazo.
- Descubrimiento de que las ondas en el manto terrestre afectan la topografía continental.
- Abre nuevas oportunidades de investigación sobre el impacto de la tectónica en la biodiversidad y el clima.
Este análisis no solo cambia nuestra perspectiva sobre la geología de la Tierra, sino que también resalta cuán interconectados están nuestros planetas y cómo cada movimiento tectónico puede tener un impacto que abarca continentes y épocas.