Los precios del petróleo se vieron afectados drásticamente el viernes tras el anuncio de Donald Trump que confirmó su positivo por Covid-19. En un contexto ya complicado por un desbalance entre la oferta y la demanda, esta noticia aceleró la caída de los precios del petróleo, que se ha vuelto un tema candente en el ámbito económico y energético global.
A las 09:40 GMT, el barril de Brent del Mar del Norte para entrega en diciembre tenía un valor de 39,34 dólares, lo que representa una disminución del 3,88% respecto al cierre del jueves. En Nueva York, el barril de WTI para noviembre bajó un 4,18% y se cotizó a 37,10 dólares.
Esta caída no es un hecho aislado. El jueves anterior, los precios de referencia ya había empezado a caer, estableciendo una tendencia preocupante que analistas del sector intentan descifrar. Los expertos de JBC comentaron que la situación actual refleja una «sesión muy turbulenta» en el mercado del petróleo, acentuada por la incertidumbre en torno a la salud del presidente de EE.UU.
«La combinación de una demanda tibia y una mayor oferta mundial, junto con la incertidumbre en el escenario político estadounidense, genera un cóctel que lleva a la disminución de los precios» – Stephen Brennock, analista de PVM.
El anuncio de que Trump se encuentra en cuarentena también generó cierto nerviosismo en la comunidad inversora. Muchos se preguntan cómo esto afectará la agenda política de su administración y las decisiones relacionadas con la producción de petróleo a través de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
En este momento, los inversores se sienten presionados por la creciente producción de petróleo de la OPEP, cuyo incremento coincide con una recuperación de la demanda que se muestra inconsistente. Esto desencadena temores de que la oferta superará a la demanda, lo que afectará las perspectivas de recuperación de precios a corto y medio plazo.
Lo que está claro es que, a medida que continúa la pandemia de Covid-19, los problemas económicos se agravan y la situación del mercado energético parece estar lejos de mejorar. La falta de un nuevo plan de recuperación en EE.UU. solo agrava esta situación, lo que plantea aún más preocupaciones para el sector.
En conclusión, el choque en los precios del petróleo a raíz del anuncio del presidente Trump representa no solo un fenómeno inmediato, sino que también puede tener repercusiones a largo plazo en el mercado energético global. Mientras las incertidumbres persisten y las interacciones geopolíticas juegan su papel, es evidente que todos los ojos estarán puestos en cómo los precios evolucionan en el futuro cercano.